Guía de Baldur’s Gate 3: Cómo terminar el arma maestra, si estás cansado de que los magos enemigos te lancen una «Bola de Fuego» en toda la cara justo cuando creías tener el combate controlado, has llegado al lugar adecuado. En el vasto mundo de Baldur’s Gate 3, la preparación lo es todo, y pocas herramientas son tan útiles en el Acto 1 como las armas de Sussur. A continuación, te presento una guía detallada para que no te pierdas ningún paso en esta misión secundaria.
Paso 1: El hallazgo en la Aldea Marchita
Todo comienza en la Aldea Marchita (Blighted Village). Para activar la misión, debes entrar en la casa que se encuentra al este del punto de viaje rápido. Una vez dentro, busca un sótano. Tienes dos formas de entrar: forzando las puertas dobles de madera desde el exterior o quemando la telaraña que cubre un hueco en el suelo de la casa principal.
Dentro del sótano, ten cuidado con las trampas. Debes localizar un cofre cerrado (requiere una tirada de Destreza 10) que contiene los Planos de Alto Acantilado. Al leer estos planos, se activará oficialmente la misión para terminar el arma maestra.
Nota de experto: No te limites a coger los planos; explora bien el sótano, ya que hay notas adicionales que te dan contexto sobre el antiguo herrero y su obsesión con el árbol Sussur.
Requisitos y materiales para terminar el arma maestra
Antes de encender la forja, necesitas ir de compras (o más bien, de expedición peligrosa). La misión requiere dos ingredientes fundamentales que no puedes sustituir por nada más:
1. La Corteza de Sussur
Este es el ingrediente «mágico». Se encuentra exclusivamente en la Infraoscuridad (Underdark), específicamente en el Árbol Sussur, situado al oeste de la zona.
- Cuidado con el entorno: El área está protegida por Terrores de Gancho (Hook Horrors) y un mago loco llamado Filro el Olvidado.
- El error común: Debes arrancar la corteza directamente del tronco del árbol (interactuando con él). Muchos jugadores recogen las Flores de Sussur que hay por el suelo; estas flores generan un aura antimagia útil, pero no sirven para la forja y se marchitan si sales de la Infraoscuridad.
2. El arma base (Común)
Necesitas un arma «virgen». Puede ser una Daga, una Hoz o un Espadón.
- Regla de oro: El arma debe ser de calidad común (nombre en color blanco). Si intentas usar un arma +1 o una que ya tenga propiedades mágicas, el horno la escupirá y no podrás terminar el arma maestra.
Paso a paso para terminar el arma maestra en la forja
Una vez que tengas la corteza y tu arma base, regresa al sótano de la Aldea Marchita. El proceso es casi un ritual alquímico:
- Encendido: Haz clic en el horno para encenderlo.
- Oxigenación: Interactúa con el fuelle que está justo al lado para avivar las llamas.
- La mezcla mágica: Haz clic derecho en el horno para abrir el menú de combinación. Coloca la Corteza de Sussur en el espacio vacío y dale a combinar. Verás cómo las llamas cambian de un naranja común a un azul eléctrico brillante.
- El toque final: Interactúa de nuevo con el horno azul e inserta tu arma base (Daga, Hoz o Espadón). ¡Listo! Ya tienes tu arma de Sussur.
Comparativa: ¿Qué arma deberías elegir?
Solo puedes fabricar una, así que elige con sabiduría basándote en tu equipo:
| Arma | Daño Base | Uso Recomendado |
| Daga Sussur | 1d4 + 1 | La mejor opción. Se puede lanzar para silenciar magos a distancia o usar como arma secundaria en un Pícaro. |
| Espadón Sussur | 2d6 + 1 | Ideal para Lae’zel o Karlach. Es una bestia en combate cuerpo a cuerpo contra jefes mágicos. |
| Hoz Sussur | 1d4 + 1 | La menos óptima. Solo elígela por estética o si tienes un Druida muy específico en mente. |
Consideraciones estratégicas finales
El beneficio principal de estas armas es que aplican el estado de Silencio al golpear. Esto impide que el enemigo lance hechizos que requieran componentes verbales (es decir, casi todos). Es una herramienta quirúrgica para anular a jefes molestos.
Sin embargo, ten en cuenta un detalle técnico: un enemigo bajo el efecto de silencio se vuelve inmune al daño de Trueno. Si tu bardo o tu mago dependen de hechizos como «Ola de Tronante», piénsatelo dos veces antes de golpear a ese objetivo con tu nueva arma maestra.